jueves, 21 de junio de 2012

Mi historia.

Creo que ha llegado el momento de contar mi historia.
Después de unas cuantas entradas creo que es hora de contar realmente quien soy, sin desvelarlo del todo.

Nací en un pueblo, ni muy grande ni muy pequeño, algo normal, con todo lo que se puede necesitar en el día a día. Crecí con mucha alegría, fui a un colegio de pago durante 8 años.
Durante esos 8 años no salí mucho de ese círculo de amigos, solo tenía a los del colegio, y estos vivían en pueblos diferentes al mío, y algo lejos, con lo cual no salía mucho por mi pueblo.
Este es un tema del que no me gusta demasiado hablar, pero creo que es necesario, aunque sea solo por dejar de engañarme a mi misma. Durante los dos últimos años, sobre todo el último, sentí algo parecido a acoso. Había 3 o 4 compañeros de clase, repetidores, que se metían conmigo, por cosas sin importancia, como mi físico o otras cosas que las tenía conmigo de por vida y no podía cambiar, como por ejemplo, mi apellido. A día de hoy estoy muy orgullosa de mi apellido, pero por aquel entonces no lo estaba.
La verdad es que lo pasé bastante mal durante ese año, era insoportable que alguien se metiera contigo y tú, por tu forma de ser no pudieras hacer nada para remediarlo, solo callar y tragar.
Entonces, ese año salí de ese colegio, porque no tenía el suficiente nivel para seguir allí (no sacaba muy buenas notas). Y entré al instituto de mi pueblo.
Antes de entrar, me juré a mi misma que sería otra persona totalmente diferente a la que era en el otro colegio. Decidí arreglarme más, suprimir toda timidez de mi, cambiar. Conocí a mucha gente, encajé muy bien, enseguida me integré, y si alguien me decía algo le contestaba y no me decía nada más. La verdad es que en ese aspecto me fue de maravilla. Pero mis notas bajaron aún más. Al ver que mi vida social era tan buena, y tenía tantos amigos, solo pensaba en salir, en pasármelo bien, en novios... Y ese año repetí.
Ese año conocí a un chico, podría decirse que mi primer amor. Estaba enamoradísima de él, y así lo estuve durante dos años, pero la cosa no fue muy bien, aunque ahora somos amigos, nos llevamos bastante bien, y me gusta que sea así, porque ahora ni se me pasaría por la cabeza ''enamorarme'' de él.
Después de eso, repetí ese curso. El año siguiente estudiaba un poco más, aunque tampoco demasiado, y pasé al siguiente curso. Todo era perfecto en mi vida, tenía buenas amigas, algún que otro ''amigo'', la relación con mis padres era bastante buena, todo iba bien.
Pero entonces, un día, apareció alguien en mi vida, un chico. Me dijeron que yo le gustaba, y empecé a mirarle más, hasta que acabó gustándome a mi también. Empezamos a hablar, nos conocimos, hasta que un día, empezamos a salir juntos. Mi primera relación seria. Al principio iba todo bastante bien, él era muy tímido, y a mi eso me encantaba. Pero poco a poco me fui enamorando, y por desgracia, antes que él. Él dejó atrás la timidez y empezó a tratarme mal, y cuanto peor me trataba, yo más le quería. Lo dí todo por él.  Pasamos el verano juntos, había momentos muy bonitos a su lado, pero los malos superaban a los buenos. Era muy celoso, me trataba mal, me hablaba mal, me hacía sentir culpable... Era una malísima persona. Me dejaba, volvía conmigo, hacía conmigo todo cuanto quería. Hasta que un día me di cuenta, y le dejé. Pero él decía que me echaba de menos, empezó a decirme que lo sentía, que iba a cambiar... y yo, volvía con él. Así paso millones de veces. Hasta que llegó un punto que toqué fondo. Me hizo tanto daño, que dejé de quererle, poco a poco, poco a poco... dejé de necesitarle, dejé de pensar en él, le dejé de amar. Así que como él no cambiaba y yo dejé de quererle, decidí dejarle, y fue lo mejor que pude hacer en toda mi vida. Perdí un año y medio de mi vida por estar con él.
Por otra parte, acabé mis estudios, me gradué en la ESO, y me preparé para hacer un ciclo.
Después de él, decidí pasar una temporada sin novios, solo con mis amigas, pasándomelo bien, y sin necesitar a nadie. Pero, por desgracia, soy del tipo de personas que necesitan a un hombre a su lado, que le diga lo guapa que es cada día, que le diga cuanto le quiere... que le haga sentir viva.
Yo decía que no, que quería estar sola, que amigos los que sean, pero novios ninguno...
Hasta que una noche, conectada en una red social, no tenía con quien hablar, y me puse a ver que amigos tenía conectados. Y vi a un chico, un chico que conocía de hace tiempo, pero con el que no había hablado muchas veces... Así que decidí hablarle, aunque solo fuera por pasar el rato. Estuvimos hablando esa noche, y me pareció muy simpático, tenía tema de conversación, me cayó muy bien. Pero pensé que ahí se iba a quedar esa conversación. Hasta que... El día siguiente... ME HABLÓ! Así que empecé a hablar con él durante todas las noches, poco a poco fuimos cogiendo confianza, nos contamos nuestras historias, las cosas que nos habían pasado... y un día, decidimos vernos en persona. Mi primera impresión de él fue muy buena, me gustó. Y estuvimos un tiempo conociéndonos más, hasta que un día... empezamos a salir. Teníamos las mismas cosas en común, estaba hecho a medida para mi. Aunque notaba que las cosas iban muy lentas con él, que con el otro habían ido más rápidas, pero con el tiempo me di cuenta que era mejor despacio que rápido. Empecé a enamorarme de él, empezamos a hacer cosas juntos, me presentó a sus amigos, y yo a las mías, era todo perfecto... Y hasta día de hoy lo sigue siendo. Sigo con esa persona, y hasta día de hoy no hemos tenido ningún problema, todo ha sido perfecto y espero que siga siendo.

Como conclusión de todo lo que he vivido, saco una frase que me solía decir mi madre, que ahora me doy cuenta la razón que tenía... Y es que ''El destino lo pone todo en su lugar'', y que después de tanto sufrir, de pasar noches llorando, de querer desaparecer y dejarlo todo.. Ha venido alguien que ha secado mis lágrimas y me ha hecho ver el amor de una forma diferente.
Cuando amas y eres amado, no eres propiedad de esa persona, ni esa persona es tu propiedad. Simplemente sois dos personas que se unen en una. Sois dos almas unidas por un sentimiento puro, dos personas que están destinadas a conocerse, y a pasar el mayor tiempo posible juntas, a amarse, vivir mil momentos juntos, pasar día a día y sobretodo sonreír... Porque el amor no duele, son los malos amores los que hacen que duela.

No hay comentarios:

Publicar un comentario